Alemania: ¿un país de ideas?

A los alemanes les gusta decir que son el país de los poetas y los filósofos. Lo que más me impresiona de ello no es que sea cierto, lo cual siempre es discutible, sino la auto conciencia colectiva que sabe “exportar” esa tesis y conseguir que en el resto del mundo se lea a los poetas y los filósofos alemanes y lo que de ellos tienen que decir un montón de científicos que se desgranan los sesos año tras año en fecundar la tesis en el marco de las siempre bien equipadas universidades alemanas. En este sentido, hay que agradecer el toque sarcástico del gran antropólogo Marvin Harris quien, contracorriente, no entendía qué veía el resto del mundo en Hegel: la mayor parte de su filosofía es una ruina sin valor, afirmaba contundente. Quizás esta auto conciencia de la que ahora hablo tenga que ver con el carbón que extrajeron desde comienzos del siglo 19. El carbón, la energía que se le extrae a la tierra y responsable del despegue industrial alemán hace dos siglos, se podría haber convertido hoy en símbolo de las energías de un pueblo que a pesar de todas las derrotas históricas sufridas, incluidas las de sus filósofos, sigue creyendo en sí mismo. De ahí la “Kokerei Zollverein” de Essen: mastodonte industrial de la producción de coque para altos hornos convertida en patrimonio cultural de la humanidad. De esta forma orientan los alemanes la mirada del resto del mundo hacia sus ideas e imaginaciones pues ellas son las ideas que han de seguir moviendo la rueda de la historia –aunque sepamos que en un mundo globalizado las ideas materialmente hablando, es decir, en la forma de mercancías, las producen otros: los chinos, los vietnamitas, los mexicanos explotados…

Refiriéndose a la capitalidad de Berlín dijo el senador de la CDU Jörg Schönbohm en el año 96 que “la ciudad ya no es más la suma de sus barrios, sino que representa el centro de Alemania ante la opinión pública mundial.” Se quedó satisfecho y convencido. Lo han conseguido diez años después. Durante unos meses del 2006 los curiosos turistas y flaneurs podemos admirar el espectáculo de esas maravillas de la idea (-ideología) alemana en la forma de un progreso científico up-to-date, como ellos mismos dicen en el siempre interesante folleto propagandístico. Mobiliario o escultura urbana, Land der Ideen [País de ideas] es un proyecto que recupera el deseo ilustrado y sus fantasmas: para reforzar la autoconfianza y el optimismo, dicen los responsables de la iniciativa. Alemania se ha vuelto moderna. ¿El último bucle posmoderno? El trabajo en cadena a ritmo de Strauss (y de hecho esto ocurría en las fábricas de la Volkswagen en los años 70), la energía atómica einsteiniana y el dolor de cabeza del resto del mundo… simplemente Ideen made in Germany.

Published in ArtNotes, 11, 2006
Text: José María Durán
Photos: Marcus Ferreira

 

1)

ca002Galician embracing German culture

2)

without making any sound?

Without making any sound?

3)

Energy to go off!

Energy to go off!

4)

Galician measuring the dimension of a working class headache

Galician measuring the dimension of a working class headache

5)

Galician shooting

Galician shooting at (West)German victory at the Football World Cup in 1954

6)

The Automobile which moves the world

The Automobile that moves the world…

 

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